Cómo trabajo en consulta
Mi forma principal de trabajar es la Terapia Breve Estratégica, el modelo del Centro di Terapia Strategica de Arezzo. No busca el origen de tu problema en el pasado: busca qué lo mantiene hoy y qué estás haciendo, sin darte cuenta, que lo sostiene. Además uso otras tres cosas según lo que haga falta.
| Enfoque | Para qué | Duración habitual | Entre sesiones |
|---|---|---|---|
| Terapia Breve Estratégica | Pánico, fobias, obsesiones, ansiedad, bloqueos | 7-20 sesiones | Tareas concretas en tu vida real |
| Terapia cognitivo-conductual | Pensamientos que se repiten, ánimo bajo, hábitos | Variable | Registros y planes de acción |
| Relajación y mindfulness | Entrenamiento de fondo, tensión sostenida | Práctica continuada | Práctica diaria breve |
| Intervención en crisis | Un golpe repentino que desborda ahora | 1-3 sesiones | Un plan para los próximos días |
Terapia Breve Estratégica
Olvida el "por qué" y enfócate en el "cómo" A diferencia de otras terapias que se pasan meses buscando el origen de tu problema en el pasado, aquí trabajamos en el presente. No nos preguntamos por qué tienes este problema, sino cómo funciona hoy en día y qué es lo que estás haciendo (sin darte cuenta) que lo mantiene vivo. ¿Por qué me ha llamado la atención este método? Como alguien que busca soluciones, lo que me atrapó de la escuela de Giorgio Nardone es su enfoque casi "mágico" pero con una base científica brutal: Es sorprendentemente rápida: No vas a estar años en el diván. Se enfoca en obtener resultados en muy pocas sesiones. Pequeños pasos, grandes cambios: Te llevarás "tareas" o pequeños experimentos para hacer en tu día a día que rompen el círculo vicioso en el que estás atrapado. Eficacia probada: Está diseñada específicamente para problemas que parecen imposibles, como los ataques de pánico, las obsesiones, las fobias o los trastornos de alimentación. La clave está en la estrategia Es como un juego de ajedrez contra tu propio problema. En lugar de empujar con fuerza contra una pared que no se mueve, buscamos la llave estratégica que abre la puerta con el mínimo esfuerzo. Si estás cansado de dar vueltas a lo mismo y buscas un cambio real que puedas empezar a sentir desde la primera sesión, quizás es el momento de dejar de analizar el problema y empezar a disolverlo.
Terapia Cognitivo-Conductual
No es lo que te pasa, sino cómo lo interpretas La clave de la TCC es sencilla pero poderosa: Tus pensamientos, tus emociones y tus acciones están conectados. No sufrimos tanto por lo que ocurre en nuestra vida, sino por la "historia" que nos contamos sobre ello. ¿Por qué este enfoque me ha dado confianza? Lo que más me gusta de trabajar con este método es que no se queda en teorías abstractas; es práctico, lógico y basado en la ciencia: Tú eres el protagonista: Aquí no vienes a que yo "te cure". Trabajamos juntos como un equipo para que aprendas a identificar esos pensamientos que te boicotean. Herramientas para el mundo real: En cada sesión te llevas algo tangible. Técnicas de respiración, formas de cuestionar tus creencias o planes de acción para enfrentar lo que te asusta. Objetivos claros: No damos palos de ciego. Marcamos metas concretas y medimos el progreso. Sabrás exactamente hacia dónde vamos. Cambia tu pensamiento, cambia tu vida Si estás cansado de sentirte atrapado por la ansiedad, el bajo ánimo o conductas que quieres cambiar, la TCC te enseña a desmontar los viejos engranajes de tu mente y construir unos nuevos que funcionen a tu favor. Es hora de dejar de ser víctima de tus pensamientos y empezar a ser su arquitecto.
Técnicas de relajación y mindfulness
Un entrenamiento de fondo, no una maniobra de urgencia Aquí conviene ser claro, porque va contra lo que se suele publicar: esto no es un botón para apagar la ansiedad cuando aparece. Usar la respiración como rescate sale caro a medio plazo, porque cada vez que te calmas con una técnica le confirmas a tu cabeza que había un peligro real del que salvarse. ¿Para qué sirven entonces? Como el gimnasio: no vas el día que te duele la espalda, vas para que duela menos. Son un entrenamiento regular, no un recurso de emergencia: Relajación como práctica: unos minutos al día, con constancia y fuera de los momentos malos. Mindfulness (atención plena): en vez de luchar contra tus pensamientos o huir de ellos, aprendes a observarlos sin que te arrastren. Un entrenamiento, no un truco: como cualquier habilidad, cuanto más la practicas, más disponible la tienes cuando de verdad la necesitas. Volver al presente Gran parte del sufrimiento nace de anticipar lo que aún no ha pasado o de rumiar lo que ya pasó. Estas técnicas te devuelven al único lugar donde puedes actuar: el ahora.
Intervención en crisis
Cuando el suelo desaparece de golpe Una pérdida repentina, una noticia que te rompe, un ataque de pánico que te desborda… Hay situaciones que superan de golpe tus recursos habituales y necesitan una respuesta rápida y contenedora. ¿En qué consiste? No es una terapia larga, es una primera contención: Prioridad a lo urgente: primero estabilizar, ordenar el caos y recuperar una mínima sensación de control. Un espacio seguro: un lugar donde poner en palabras lo que ha pasado sin sentirte juzgado ni solo. Un plan para los próximos días: pasos concretos y realistas para atravesar las horas más difíciles. No tienes que sostenerlo solo Pedir ayuda en el peor momento no es debilidad; es la decisión más sensata. A veces basta con no estar solo para que el suelo vuelva a aparecer bajo tus pies.
Si lo que necesitas es ayuda ahora mismo, esta web no es el sitio: en España tienes el 024 (atención a la conducta suicida, gratuito y 24 horas) y el 112 para emergencias.