Terapia para ataques de pánico

    Un ataque de pánico no avisa. El corazón se dispara, falta el aire, y aparece la idea de que esta vez sí va a pasar algo. Dura minutos y deja una resaca de días. Y después empieza lo que de verdad organiza la vida de quien los tiene: el miedo a que vuelva.

    Ese miedo es el motor. Lo que haces para que no vuelva —vigilarte el pulso, no alejarte de casa, llevar la pastilla en el bolsillo por si acaso, no ir solo— te da alivio en el momento y le enseña al cuerpo que el peligro era real. El trabajo consiste en desmontar eso, no en aguantarlo mejor.

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    Sin compromiso. Hablamos de lo que te pasa y decidimos juntos si este enfoque te encaja. Si no te encaja, te lo digo.

    Si esto es una urgencia, esta página no es el sitio. En España tienes el 024 (atención a la conducta suicida, gratuito y 24 h) y el 112 para emergencias. Si te has planteado hacerte daño, llama ahora.

    ¿Cuántas sesiones se necesitan para los ataques de pánico?

    El marco habitual del modelo va de 7 a 20 sesiones. El pánico es, de hecho, uno de los cuadros para los que este enfoque se desarrolló específicamente. Aun así, no es un plazo garantizado: es un compromiso de revisar pronto si algo se mueve y cambiar la estrategia si no.

    ¿Por qué me dan si no tengo motivo?

    Casi nadie tiene un motivo visible el día que le da el primero, y esa es justamente la parte que más asusta. El pánico no se dispara por lo que pasa fuera, sino por cómo se interpreta lo que pasa dentro: una sensación corporal normal se lee como amenaza, y el cuerpo responde en consecuencia.

    ¿Me vas a enseñar técnicas de respiración?

    No, y es deliberado. Las técnicas para controlar la sensación funcionan un rato y a medio plazo refuerzan el problema: cada vez que te calmas con una maniobra, confirmas que había algo de lo que salvarse, y la próxima vez la necesitas antes.

    Es lo contrario de lo que se suele publicar sobre el pánico, y es una de las cosas que distingue este enfoque. Lo que sí hacemos es intervenir sobre lo que estás haciendo para evitarlo.

    ¿Tengo que dejar la medicación?

    Esa decisión no es mía ni tuya en solitario: es de quien te la ha recetado. Yo no indico ni retiro medicación. Sí puedo trabajar contigo mientras la tomas, y hablarlo con tu médico o psiquiatra si tú quieres y lo autorizas.

    ¿Cuánto cuesta y cómo empiezo?

    60 € la sesión de 60 minutos, todas al mismo precio. Se empieza con una orientación gratuita de 30 minutos, sin compromiso, en la que me cuentas qué te pasa y decidimos si este enfoque te encaja. Puedes escribirme por WhatsApp al 641 231 264.

    ¿Funciona igual de bien online?

    Sí. El trabajo de fondo ocurre entre sesiones, en las situaciones que hoy evitas, y eso pasa en tu vida, no en mi despacho. Además, para alguien que ha reducido su radio de movimiento por miedo a que le dé fuera de casa, empezar desde casa quita una barrera de entrada real.

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